En esta
colaboración con Esic Andalucía hablamos de los beneficios del salario emocional. Aquí os dejo el enlace.
http://esic.edu/andaluciablog/salario-emocional/
Este blog pretende ser un foco de información y debate en el ámbito de los Recursos Humanos en el que cada persona puede compartir sus reflexiones y experiencias profesionales. Las PERSONAS son el valor fundamental para garantizar el éxito de cualquier organización. Gestionar personas no se trata de dirigir, se trata de liderar, escuchar, comunicar, trabajar en equipo y motivar. En definitiva, tratar de aflorar el talento que cada persona lleva dentro para alcanzar el objetivo común.
miércoles, 10 de junio de 2015
martes, 28 de abril de 2015
Para qué?
En todos los años que llevo de trayectoria profesional he escuchado en muchas ocasiones a personas diciendo la siguiente frase: "mi jefe me ha enviado a un curso sobre materias que ya conozco y voy a perder el tiempo, pero me da igual, así me quito de enmedio durante unas horas..........."
Esta frase es muy significativa por varios motivos: porque la gente no está a gusto y así se ausentan por un tiempo de su puesto de trabajo, porque no se tiene en cuenta la opinión de los colaboradores, porque no saben cuáles son sus expectativas profesionales, porque no saben cuáles son sus habilidades y sus motivaciones y porque, seguramente, los jefes creen que con un curso se arreglan las posibles carencias que, bajo su punto de vista, tienen los trabajadores.
Pero para dar respuesta a estas cuestiones y a otras muchas más hay una pregunta que debemos hacernos como profesionales de gestión de equipos de trabajo. Y es una pregunta muy sencilla: PARA QUÉ? Con esta simple cuestión resolvemos todas las dudas que nos puedan surgir porque, sólo viendo la utilildad de las acciones que se vayan a realizar es cuando se les puede sacar partido.
Si enviamos a alguien o nos envían a realizar un curso de formación, lo primero que debemos tener en cuenta es la opinión del interesado, qué piensa sobre ello, si le va a aportar algún beneficio personal y profesional para su desarrollo en la organización. Porque, de lo contrario, se puede crear un malestar que no beneficia a nadie y se realiza una inversión en tiempo y dinero que la empresa no va rentabilizar.
En ocasiones, la falta de conocimiento del equipo de trabajo por parte de la jefatura hace que se produzcan estas situaciones que, además de no beneficiar a nadie, desaprovechan los recursos disponibles para sacarles el máximo partido. Porque sólo conociendo el potencial de nuestro equipo sabremos lo que puede dar cada uno de ellos.
Además, después de haber recibido la formación, cada individuo debe tener un seguimiento para comprobar que dicha inversión ha sido productiva, y no una pérdida de tiempo. Si no hay seguimiento no podemos medir la evolución.
Porque, el dinero se puede recuperar, los amigos también, pero hay una cosa que es imposible de recuperar, EL TIEMPO. Y más vale sacarle todo el jugo que se pueda para intentar ser productivos en nuestro desarrollo profesional.
Recuerda, siempre que vayas a hacer algo pregúntate: PARA QUÉ?
Esta frase es muy significativa por varios motivos: porque la gente no está a gusto y así se ausentan por un tiempo de su puesto de trabajo, porque no se tiene en cuenta la opinión de los colaboradores, porque no saben cuáles son sus expectativas profesionales, porque no saben cuáles son sus habilidades y sus motivaciones y porque, seguramente, los jefes creen que con un curso se arreglan las posibles carencias que, bajo su punto de vista, tienen los trabajadores.
Pero para dar respuesta a estas cuestiones y a otras muchas más hay una pregunta que debemos hacernos como profesionales de gestión de equipos de trabajo. Y es una pregunta muy sencilla: PARA QUÉ? Con esta simple cuestión resolvemos todas las dudas que nos puedan surgir porque, sólo viendo la utilildad de las acciones que se vayan a realizar es cuando se les puede sacar partido.
Si enviamos a alguien o nos envían a realizar un curso de formación, lo primero que debemos tener en cuenta es la opinión del interesado, qué piensa sobre ello, si le va a aportar algún beneficio personal y profesional para su desarrollo en la organización. Porque, de lo contrario, se puede crear un malestar que no beneficia a nadie y se realiza una inversión en tiempo y dinero que la empresa no va rentabilizar.
En ocasiones, la falta de conocimiento del equipo de trabajo por parte de la jefatura hace que se produzcan estas situaciones que, además de no beneficiar a nadie, desaprovechan los recursos disponibles para sacarles el máximo partido. Porque sólo conociendo el potencial de nuestro equipo sabremos lo que puede dar cada uno de ellos.
Además, después de haber recibido la formación, cada individuo debe tener un seguimiento para comprobar que dicha inversión ha sido productiva, y no una pérdida de tiempo. Si no hay seguimiento no podemos medir la evolución.
Porque, el dinero se puede recuperar, los amigos también, pero hay una cosa que es imposible de recuperar, EL TIEMPO. Y más vale sacarle todo el jugo que se pueda para intentar ser productivos en nuestro desarrollo profesional.
Recuerda, siempre que vayas a hacer algo pregúntate: PARA QUÉ?
miércoles, 25 de febrero de 2015
Gracias
Quizás no haya otra palabra que nos haga sentir tan bien como la palabra GRACIAS. Es una palabra de agradecimiento que produce satisfacción, como mínimo, en dos personas, el que la emite y el o los que la reciben. Y lo más llamativo de todo esto es que no nos cuesta nada pronunciarla aunque, haya determinadas personas que no la pronuncien con asiduidad, sobre todo en el ámbito laboral.
Y, centrándonos en el trabajo, dar las gracias a alguien también dice mucho de la persona que es agradecida porque ha sabido valorar un buen trabajo o gesto de otro compañer@, ya sea jefe, subordinado o del mismo nivel jerárquico. Eso genera un efecto positivo en el destinatario que le hace sentirse mucho mejor desde el punto de vista emocional porque le estamos dando un feedback positivo con una simple palabra que todos deberíamos pronunciar con mayor frecuencia. Cuando damos las gracias el clima de trabajo resulta mucho más llevadero porque facilita la relación entre los miembros del equipo, hay una mejor comunicación, el sentimiento de pertenencia al grupo aumenta y la motivación crece casi sin darnos cuenta.
Continuamente no paramos de avanzar y correr en nuestra vida diaria y en el trabajo y pocas veces nos paramos a reflexionar sobre este tema en cuestión. Con el agradecimiento se demuestra humildad, respeto hacia los demás y empatía ya que, a todos nos gusta que nos den las gracias, sepan valorar el trabajo que realizamos, y nos traten con el debido respeto, aunque sea con una sóla palabra.
En definitiva, no cuesta nada dar las gracias a las personas que tenemos a nuestro alrededor porque es un gesto que nos honra y ayuda a mantener el buen ambiente de trabajo.
Por cierto, MUCHAS GRACIAS por vuestra lectura.
sábado, 7 de febrero de 2015
Formación e información
En el año 1995 se aprobó la Ley 31/95 sobre Prevencion de Riesgos Laborales en la que se establecen una serie de preceptos de obligado cumplimiento para las empresas y una serie de obligaciones para los trabajadores. En cuanto a las exigencias empresariales me gustaría resaltar el contenido de los artículos 18 y 19 de la norma, relacionados con la información y la formación respectivamente.
Según el artículo 18, la empresa debe informar a sus trabajadores sobre los riesgos a los que están expuestos tanto a nivel general como los específicos de su puesto de trabajo. Asimismo, los trabajadores podrán realizar las proposiciones que consideren oportunas al empresario con el fin de mejorar las condiciones de seguridad e higiene de su puesto de trabajo. Esta información debe entregarse por escrito a cada trabajador y debe acreditarse la entrega a cada uno de ellos mediante la firma correspondiente.
En cuanto a la formación, el artículo 19 destaca que debe ser suficiente y adecuada, teórica y practica, sin distinción alguna de la clase de contrato que tenga el trabajador y de la duración del mismo, es decir, cualquier trabajador debe ser formado sobre los riesgos generales y específicos a los que pueda estar expuesto en su trabajo. Cada técnico de PRL debe establecer el periodo "suficiente y adecuado" para cada accion formativa dependiendo del tipo de actividad de cada empresa y del nivel de riesgo a los que estén sometidos sus trabajadores ya que no es lo mismo una clínica dental que una una carpintería metálica, por ejemplo. Aún así, algunos convenios, como el del sector de la construcción, establecen una serie de horas en función de las tareas que realice cada trabajador. Además, si el trabajador se expone a nuevos riesgos como consecuencia del cambio de puesto de trabajo o porque la empresa haya adquirido maquinaria o equipos de trabajo que supongan nuevas situaciones de riesgo, la organizacion debe actualizar la formación adaptándola a la nueva situación.
El problema que existe todavía, después de 20 años de aplicación de la norma, es que no se tiene conciencia sobre la importancia de realizar este tipo de actividades porque, está demostrado que redundan en el beneficio de la empresa mejorando la seguridad y salud de los trabajadores y beneficiando la productividad. Todos debemos ser conscientes de que la seguridad y salud en el trabajo tiene que ser una preocupación de empresas sindicatos y trabajadores y que todos deben tomar conciencia y adoptar medidas para que la cultura preventiva vaya teniendo cada vez más peso en el desarrollo normal de la actividad empresarial y se integre en todos los niveles jerárquicos de la misma, tal como establece la Ley 31/95.
miércoles, 24 de diciembre de 2014
Confianza
Hace un par de semanas tuvo lugar en Malaga la prueba deportiva que todo runner desea realizar, por lo menos una vez al año, la MARATON. Es el objetivo de cualquier persona que practica running de manera habitual y el reto para los que se inician en esta actividad deportiva que tanto auge esta teniendo en los últimos años. Como no podía ser de otra forma, ahí estaba yo con los miembros de mi EQUIPO IAM7AM y mi buen amigo Pablo López dispuestos a darlo todo en el asfalto y la verdad es que todo salió de maravilla porque mejoramos marca personal todos y se notó el gran trabajo que realizamos en estos últimos meses de preparación.
Pero lo que más me llamo la atención fue que a las 15:25 de la tarde, es decir, siete horas después de empezar la prueba y cuando ya todos los participantes la habían finalizado y la organización estaba retirando todas la vallas y la línea de meta, aparecía una chica llorando a raudales y acompañada por un par de personas que le estaban haciendo fotos y la estaban grabando en vídeo. Los que en ese momento pasábamos por allí no dábamos crédito a lo que estábamos viendo en ese momento. Nos paramos en seco para ver la entrada en la hipotética línea de meta de la chica y la aplaudimos porque había finalizado la prueba. Había cumplido su SUEÑO aunque oficialmente su resultado no se viera reflejado en la clasificación al llegar fuera de control.
Ella tenía un objetivo, que era llegar a meta pero, para eso, tuvo que diseñar la estrategia cumpliendo objetivos a corto plazo en cada km. Cada uno que superaba era un pequeño éxito y fuente de motivación para afrontar el siguiente.
Seguramente resultó clave su ACTITUD MENTAL POSITIVA para afrontar la prueba, la capacidad de resiliencia y el APOYO de las personas que le fueron acompañando durante todo el recorrido, pero lo mas importante quizás fue la CONFIANZA en sí misma para concluir la mítica distancia y los entrenamientos y el sacrificio que debió realizar durante meses para preparar el cuerpo y la mente de cara al objetivo final.
Estoy convencido que esta chica no es la misma desde que terminó la carrera porque se demostró a si misma y a sus compañeros de viaje que, si te propones un objetivo, diseñas tu estrategia y la trabajas estableciendo objetivos a corto plazo, cada pequeña batalla ganada es un estímulo para seguir avanzando hacia el objetivo final. Lo que hay que tener claro es cuál es el objetivo final a largo plazo para intentar definir la estrategia oportuna y, claro, si algún objetivo a corto plazo no se consigue se puede rediseñar la misma para salvar los obstáculos que puedan ir surgiendo por el camino, siempre teniendo en cuenta dónde esta LA META.
Esta experiencia es aplicable para cualquier ámbito de la vida, tanto profesional como personal así que os animo a tod@s a trabajar para conseguir los sueños que perseguís y deseo que los propósitos para el nuevo año se cumplan y paséis unas Felices Fiestas.
Por cierto, nuestro siguiente reto son los 101KM en Ronda allá por el mes de mayo. VAMOS EQUIPO
lunes, 17 de noviembre de 2014
Señales
Por suerte o por desgracia he tenido la ocasión de realizar algunas entrevistas de trabajo a lo largo de mi trayectoria profesional y, la verdad, daría para escribir un libro pero me gustaría resaltar algunos aspectos positivos que hacen que cuando sales por la puerta tienes la total convicción de que el puesto de trabajo es tuyo, independientemente de quienes sean los demás candidatos. Hablamos de las señales que uno percibe en la citada entrevista.
En primer lugar, el ambiente en el que te encuentras es determinante para poder desenvolverte con soltura. Que te dejen expresarte con naturalidad, que exista un clima de confort y no se palpe la tensión es un factor determinante ya que ayuda a que todo se desarrolle de una manera cordial.
Por otro lado, en cuanto entras de lleno en la conversación te sientes tan a gusto que parece que no estás delante de un reclutador sino de un compañero al que le estás transmitiendo tu experiencia profesional de manera muy natural y en el que el denominador común es el feeling que hay entre ambos.
Otro aspecto clave es la duración de la entrevista. Normalmente, suele durar unos 30 minutos pero, en estas ocasiones, la cita se alarga fácilmente hasta casi la hora de conversación debido, precisamente, a ese ambiente tan distendido y ausente de preguntas absurdas que hacen que te descentren y no sepas como reaccionar.
La cara de la persona que se sienta frente a tí para realizar la entrevista también dice bastante porque puede convertir la entrevista en un calvario o en una conversación muy agradable. Eso también dice mucho del profesional que te puedes encontrar enfrente y del tipo de organización a la que te estas postulando porque puede encajar o no con tu personalidad y tu filosofía de trabajo.
Y, por último, que cuando les cuentes que te has marchado de alguna organización entiendan la decisión que has tomado y los motivos de las mismas porque nadie está obligado a estar a gusto en un trabajo por muy bien remunerado que sea. Existen otras variables que personalmente considero más importantes como el ambiente y clima laboral, los miembros del equipo de trabajo, la posibilidad de conciliar con la familia o la seguridad y estabilidad que puedan ofrecer.
En definitiva, si eres tú mismo y transmites seguridad, confianza y firmeza seguro que si percibes estás señales la llamada para empezar en un nuevo empleo está a la vuelta de la esquina.
Ánimo y mucha suerte.
viernes, 24 de octubre de 2014
Me recomiendas?
Este post tiene su origen en una conversación que tuve hace poco con algún compañero de profesión en la que surgió el tema de las recomendaciones de candidatos en los procesos de selección y, sobre todo, de las recomendaciones y las validaciones que cada persona tiene en su perfil de LinkedIn.
Últimamente he recibido alguna petición de algún contacto de esta red social profesional que me ha solicitado que le escriba una breve recomendación para poderla añadir a su perfil. Lo más llamativo de todo esto es que se trata de un profesional que no conozco personalmente y con el que no he tenido la oportunidad de trabajar por lo que, me resulta imposible poder enjuiciar sus aptitudes, actitudes y conocimientos.
A ver, no se trata de recomendar por recomendar, se trata de algo bastante serio y que puede comprometer la profesionalidad de cualquiera que recomiende a una persona que no conoce. Y es que, para poder recomendar a una persona se tiene que conocer cómo trabaja esa persona y cómo se desenvuelve en su actividad profesional, qué grado de conocimientos tiene sobre las materias de su ámbito de actuación, cómo se adapta al trabajo en equipo, cómo se comunica, su grado de implicación y compromiso con el grupo y si se trata de una persona resolutiva, entre otras cosas.
Como se puede comprobar, para recomendar a una persona hay que tener en cuenta muchos factores y se debe tener la certeza de que esa persona va a cumplir con las expectativas que hayamos generado con nuestra recomendación. Eso sólo se sabe cuando has trabajado codo con codo con alguien y conoces perfectamente sus habilidades, conocimientos y experiencia. Lo demás es pura fantasía.
En estos casos es mejor tener una o dos recomendaciones de personas con las que hayamos trabajado, jefes o compañeros, y con las que tengamos confianza que multitud de recomendaciones de personas que no conocemos porque, por otra parte, es raro que alguien que no conozcas te recomiende ya que, pone en juego su reputación como profesional. Además, esa recomendación de personas de confianza puede ser la llave de acceso a un posible empleo futuro porque, normalmente, esa recomendación será contrastada por parte del reclutador en un porceso de selección.
Todo esto que hemos comentado se hace extensible para las validaciones de aptitudes profesionales. Por eso, no cabe obsesionarse con este tipo de cuestiones porque prima más la calidad que la cantidad.
Así que, debemos tener claro a quién le vamos a pedir una recomendación.
Y tú, me recomiendas?
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